Un proyecto de tecnología en planta no debería sentirse como firmar un cheque en blanco. Por eso trabajamos por etapas cortas, con precio cerrado en cada una y con la libertad de detenerte en cualquier punto.
Cada etapa termina con algo tangible en tus manos. Ninguna te obliga a contratar la siguiente.
Visitamos tu planta, caminamos la línea y entendemos dónde se te va el dinero: paros, scrap, captura manual, auditorías. Entregamos: un mapa de oportunidades priorizado y una propuesta con ROI estimado — sin costo y sin compromiso.
Atacamos primero el dolor más rentable, en una línea o estación acotada, con alcance y precio cerrados. Entregamos: un sistema funcionando en tu piso en semanas — no un documento — medido contra la línea base que levantamos juntos.
Si el piloto demuestra su valor, lo extendemos al resto de las líneas, turnos o plantas, integrado a tu ERP y a los sistemas que ya tienes. Entregamos: despliegue por fases, capacitación a tu gente y documentación de operación.
El sistema no se queda huérfano. Monitoreamos, corregimos y mejoramos con ingenieros locales que llegan a tu planta el mismo día. Entregamos: soporte con tiempos de respuesta acordados, monitoreo y mejora continua.
Cuatro reglas que aplican en todo proyecto, sin letra chica:
Preferimos explicarlo de frente, porque la transparencia también es parte del servicio.
El piloto y la escala se cotizan como proyectos con alcance y precio cerrados. Pagas por resultados definidos, no por horas.
Una vez en producción, una cuota mensual cubre que el sistema siga funcionando y mejorando. Es opcional — el código es tuyo con o sin ella.
Lo que los gerentes de planta, TI y calidad nos preguntan antes de firmar. Si tu duda no está aquí, escríbenos.
El diagnóstico se entrega en días después de la visita. Un piloto típico vive en tu piso en semanas, no en meses; la escala se calendariza por fases según tus líneas y turnos. En la propuesta ves fechas concretas antes de firmar nada.
Tuyos. Al liquidar cada etapa, el código fuente, la documentación y los datos generados por tu operación son propiedad del cliente. No dependes de nosotros para seguir operando ni para migrar a otro proveedor el día que quieras.
Sí, desde antes de la primera visita si así lo pides. Trabajamos con procesos, layouts y datos de producción que son confidenciales por naturaleza. Firmamos tu formato de NDA o te proponemos el nuestro.
Te detienes ahí, sin penalización. El piloto existe justo para probar con poco riesgo: tiene precio cerrado, se mide contra una línea base acordada y no genera ninguna obligación de escalar. Lo aprendido y lo construido se quedan contigo.
Después del diagnóstico, con el alcance definido: qué incluye, qué no incluye, en cuánto tiempo y a qué precio cerrado por etapa. No cotizamos por hora ni mandamos presupuestos genéricos sin haber pisado tu planta.
No. Trabajamos con lo que hay: ERP legacy, PLC de distintas generaciones, hojas de Excel. Parte del trabajo es justamente conectar lo que ya tienes, en lugar de pedirte que lo tires.